Balnearios de Aragón: Baños de Serón

Cuentan que un grupo de habitantes de Bilbilis (ciudad prerromana a orillas del río Jalón, en Calatayud) encontró entre zarzales y malezas, espesas humaredas que no eran otra cosa que vapor despedido por aguas calientes que de inmediato llamaron las Aguas de las Ninfas.

Posteriormente, fueron descubriendo otros restos en la zona que dan cuenta del nacimiento de distintos balnearios tal el caso de los manantiales de San Luis, los de Peña, Las Lilas y el Prado, que fueron utilizados por el de la Amistad que al tiempo se convertiría en el de Balneario deSerón, cuyas aguas fueron declaradas de utilidad pública hacia 1860.

Al proceder de grandes profundidades, no guardan relación química con el terreno de donde emergen y, por tanto, conservan todas las propiedades de las rocas altamente calientes de la corteza terrestre con las que estuvieron en contacto. Así entonces, y tras haber hecho un largo recorrido, emergen con una temperatura de 34º que resulta muy agradable para la piel.

De acuerdo a su composición, estas aguas han sido clasificadas como oligometálicas de media mineralización, cálcicas, magnésicas, bicarbonatadas mixtas y ligeramente radioactivas. En virtud de ello sus propiedades terapéuticas son amplias y muy recomendables para afecciones del riñón y vías urinarias, para problemas de aparato locomotor como la artrosis y la osteoporosis o los reumatismos inflamatorios pero también para combatir el estrés.

El ambiente de los Baños de Serón es muy familiar y las instalaciones del hotel de 3 estrellas y las termales, son más modestas que las del Sicilia, pero tiene otras prestaciones similares en otros aspectos tales como una importante piscina termal exterior.

A diferencia de otros balnearios, los clientes suelen quedarse en Serón al menos una semana no solo por el beneficio de sus aguas sino por la tranquilidad que se disfruta en su entorno.

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