Balneario Széchenyi, el más grande de Budapest

No es casual que a Budapest se la conozca como ‘la ciudad de los balnearios’, ya que posee cerca de 100 manantiales que vierten agua mineral con características termales que brotan con una temperatura de entre 20 y 80º C. Y es que la ciudad se asienta sobre una falla geológica que propicia el aprovechamiento de estas aguas con propiedades curativas. Justo en la zona donde se encuentra la colina de Buda, y a lo largo del Danubio, se encuentra la mayoría de baños y piscinas termales de Budapest que son aprovechadas por una multitud de visitantes.

El balneario Széchenyi, con 15 piscinas interiores y 3 enormes al aire libre es el más grande aunque quizás no el más conocido. Se encuentra en el centro del parque municipal en Pest, detrás de la famosa plaza de los héroes, y se caracteriza por su gran extensión y por sus piscinas con aguas que llegan a los 38º C.

Inaugurados en 1913, los baños Széchenyi, permanecen abiertos de 6 de la mañanahasta las 10 de la noche, todos los días, con un costo aproximado de 14 € que incluye el acceso a todas las piscinas y saunas y derecho a una cabina, ubicada en la parte exterior del edificio. A cada visitante se le asigna una cabina y se le entrega una pulsera magnética que le permite ingresar a la misma para poder dejar sus pertenencias y disfrutar tranquilamente de los baños termales.

Si bien en Budapest hay muchos baños que abren un día para hombres y otro para mujeres, en Széchnyi los baños son mixtos, se puede llevar cualquier tipo de bañador y no exigen el uso de gorro de baño, salvo en la piscina olímpica exterior situada en un patio interior.

El balneario tiene varias piscinas, con chorros de agua y en las interiores se huele una mezcla de azufre y de otros minerales. La más transitada provee unos tableros flotantes de ajedrez para quienes desean jugar sin abandonar el agua.

Salud, relax y diversión.

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