Castilla y León lanza campaña de promoción de sus balnearios

 

El turismo de bienestar y salud está íntimamente ligado al turismo termal y a los balnearios, que podemos encontrar en países de casi todo el mundo; España, particularmente, cuenta con un importante número de balnearios distribuidos en todo el territorio muchos de los cuales, rehabilitados y con modernos servicios, se mantienen vigentes desde la antigüedad según consta en documentos históricos.

La significativa movilidad y derrama económica que representa este nicho, ha motivado que la Comisión de Cultura y Turismo de las Cortes de Castilla y León acordaran por unanimidad, que el gobierno incluya el turismo termal en las campañas de promoción, ya sea en las generales como en otras que la Comunidad Autónoma lance de manera específica, y que los balnearios, como destino turístico de salud termal, estén incluidos en los paquetes de oferta.

La propuesta sin rango de ley que presentó el Grupo Socialista obtuvo gran consenso y se sumaron a la iniciativa los procuradores del PP y del grupo Mixto para que la Junta de Castilla y León impulse la promoción del turismo termal que, hasta el momento, había resultado insuficiente.

Según consta en un informe, Castilla y León posee una decena de balnearios que recogen 1.500 plazas con una pernoctación media de 2,43 noches, que es el doble de la media autonómica en hoteles, y una facturación que ronda los 25 millones de euros.

Cuatro de los diez balnearios de Castilla y León se ubican en provincias limítrofes con Portugal, como es el caso de los de Almeida de Sayago (Zamora) y Retortillo, Babilafuente y Baños de Ledesma (Salamanca), circunstancia que suma al turismo interno el ingreso de turistas extranjeros.

A ellos se añaden los balnearios de Olmedo y el Palacio de las Salinas de Medina del Campo, en la provincia de Valladolid; Valdelateja y Corconte –Virtus, en la provincia de Burgos; Caldas de Luna, en la de León, y el Burgo de Osma, en la de Soria.

 

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