The Balmoral Spa en Edimburgo: El Boleto Rejuvenecedor

Hace unos días me encontré con una vieja amiga, y mi sorpresa fue que tenía un rostro decaído, brazos colgados sin fuerza, ojos que no sabían a dónde mirar y un rumbo desconocido. Me acerqué y le pregunté la razón de su estado actual, el motivo del porqué se encontraba así; ella siempre ha sido una chica muy atenta y alegre, que sonreía a todo el mundo y que contagiaba su felicidad a quien la viese pasar. Ella me respondió que en el trabajo le daban muchas responsabilidades y que al parecer ella no las podía manejar, se sentía presionada y que estaba a punto de explotar en cualquier momento del día. La miré fijamente y le entregué un boleto de descuento en un sitio que le estaba recomendando indirectamente. Le di un beso en la frente y me despedí.

Al poco tiempo, cerca de unas semanas después, la encontré en el mismo lugar en dónde la vi hace unos días. Pero en esta ocasión, lucía un vestido rojo hermoso muy pegado a la deslumbrante figura que tenía en ese instante, unos ojos fuertes y pardos que parecían dos faros que alumbraban el camino que recorría. Realmente el cambio era tremendo, obviamente yo sabía las razones pero había que dejarle expresarle a ella lo que vivió.

¿Qué sucedió le dije?… La verdad te tengo que agradecerte por el boleto que me diste, lo miré y pedí permiso por todo un fin de semana, me acerqué al lugar, observé su gran aviso que decía: The Balmoral Spa. Entré de inmediato. Cuando me consultaron acerca de que deseaba, le dije: déme la especialidad, ellos se miraron y mencionaron que tenían que hacerme el GHD, que consta de cinco tratamientos terapéuticos diseñados especialmente para calmar la tensión que me estaba matando, hacerme relajar y recuperar mi cabeza que estaba perdida no sé dónde.

Luego me contaron que el tratamiento se basa en botánica, marinos y aceites esenciales con formulaciones prescritas para reforzar el cuero cabelludo. Me sentía en un paraíso; además cuenta con un gimnasio altamente equipado, una sauna finlandesa y una sala de vapor turca. ¿Qué más se puede pedir? Te puedo decir también, que el Spa the Balmoral, es un centro de rejuvenecimiento y revitalizador, sólo mírame, no parezco la mujer que viste hace unos días atrás, ahora soy otra… así parece mi estimada amiga; yo conocía perfectamente el Spa Balmoral, pero me sentía a gusto que ella lo contara. Si tu quieres sentirte igual de relajada solamente debes comprar tu boleto de avión y dirigirte hacia Edimburgo, ahí encontrarás al Spa the Balmoral…¡Qué no te lo cuenten, disfrútalo por ti misma!

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